El ranking Environmental, Social and Governance (ESG) evalúa a las empresas más responsables con el medioambiente, en el ámbito interno, clientes y sociedad, a nivel ético y de gobernanza.
En Bolivia las empresas empezaron a conocer e incorporar con entusiasmo la gestión de responsabilidad social corporativa hace más de dos décadas. Empezaron con iniciativas sociales, ambientales y éticas para luego ingresar a modelos de gestión más estructurados. Las empresas grandes lo hicieron a más velocidad, pero las medianas y pequeñas también consideraron este aspecto en su creación y crecimiento.
Este entusiasmo permaneció dando lugar a muchos eventos empresariales, foros, encuentros, capacitaciones y congresos respecto al tema donde se puedo avanzar en la teoría y la metodología, pero también en casos inspiradores de éxito.
Los esfuerzos por conocer la realidad boliviana a través de la investigación llegaron a iniciativas valiosas, aunque fueron esfuerzos grandes, aún es una tarea pendiente que requiere datos y análisis.
Merco inició su plataforma de investigación desde 2013, y hoy celebra una década de medición de la Responsabilidad Social en las grandes empresas del país, un monitor que tiene presencia en 15 países con la misma metodología y que levanta datos en comités de dirección y 8 grupos de expertos entre periodistas de información económica, líderes de opinión, social media manager, ONGs, responsables de comunicación, analistas financieros, sindicatos, población y consumidores.
“Merco se convierte con ello en la metodología de evaluación en Responsabilidad ESG más completa del mundo y con mucho rigor, que emite el ranking de las empresas más valoradas y responsables del país, además de ser transparente e independiente”, dijo la directora de Merco en Bolivia, Lourdes Chalup.
Ya son dos años que pasó a fragmentar en tres ejes. Environmental, Social and Governance (ESG). Las empresas más responsables con el medioambiente, en el ámbito interno, clientes y sociedad, a nivel ético y de gobernanza y que su sumatoria genera el ranking global de las empresas más responsables ESG, indicó.
La medición incorpora variables como el compromiso con el medio ambiente, la sostenibilidad y el cambio climático, contribución a la comunidad, responsabilidad con los empleados, compromiso de inversión y empleo en el país, el comportamiento responsable en los lugares donde elabora o compra sus productos, si es una empresa que cumple sus obligaciones tributarias, que no engaña a sus clientes y que está comprometida socialmente. Por otro lado también incorpora la medición del comportamiento ético, la transparencia y buen gobierno y que no se conocen problemas de corrupción
“Destacamos también que luego de todo el levantamiento de datos, KPMG realiza una verificación de la calidad de la investigación”, acotó la directora.
Entregamos al país la décima edición de esta investigación y encontramos algunos aspectos a reflexionar.
• Gozar de reputación significa ser una buena empresa en todos los ámbitos incluyendo la responsabilidad ESG.
• Las empresas que figuran en el ranking global de reputación, tienen a tener una correspondencia similar en el ranking de Responsabilidad ESG.
• Actualmente el líder de la compañía es un puntal en aspectos de ética y buen gobierno y la tendencia señala que hay expectativas de un CEO más involucrado y activista en estos aspectos.
• El buen trato al trabajador y no tener problemas de corrupción es una expectativa muy grande en los públicos al momento de calificar a las empresas.
“Felicitamos a las empresas e instituciones que salen en la décima edición y que tienen un compromiso auténtico con aspectos sociales, ambientales, de ética y gobernanza y que siempre van más allá de sus obligaciones, que valoran a sus colaboradores, sus stakeholders cercanos, su comunidad y apuestan por un comportamiento de hacer siempre lo correcto y contribuir al desarrollo del país”, destacó Chalup.



