Con más de 160 millones de transacciones digitales proyectadas para 2025, Banco Unión S.A. consolida su posición como uno de los principales motores de la transformación financiera en el país. En una apuesta estratégica que va más allá de la innovación tecnológica, la entidad financiera pública desarrolló un ecosistema integral de canales alternativos de pago y una red nacional de educación digital que busca cerrar brechas, aumentar la confianza de los usuarios y promover una cultura financiera más moderna e inclusiva.
“No se trata solo de tener tecnología disponible, sino de lograr que todos los ciudadanos la usen, la comprendan y se beneficien de ella”, afirmó Marcelo Jimenez Cordova, Gerente General de Banco Unión, al detallar el enfoque con el que se despliega esta iniciativa a escala nacional.
Los pilares de esta estrategia se sostienen sobre plataformas como UNIMóvil Plus, que centraliza la gestión de cuentas y pagos desde dispositivos móviles; la billetera móvil YASTA, que permite enviar y recibir dinero sin necesidad de una cuenta bancaria tradicional; y Movilink, una solución de tokenización que convierte tarjetas físicas en versiones digitales para operar de forma segura desde el celular.
“El principal beneficio para el usuario es la comodidad, pero también la seguridad. Se evita portar efectivo, se reducen riesgos como el extravío o los billetes falsos, y además se accede a promociones exclusivas dentro del entorno digital del banco”, explicó Jimenez.
Uno de los elementos más innovadores es la billetera móvil YASTA, que incorporó tecnología biométrica para garantizar que el proceso de afiliación y uso sea completamente digital. “Con YASTA, el usuario puede registrarse y operar desde su casa u oficina, sin necesidad de acudir a una sucursal”, señaló el ejecutivo. Además, el banco eliminó otra barrera: el acceso a internet. La navegación dentro de la aplicación no requiere saldo de datos móviles, ya que los costos de conexión son asumidos por la entidad.
Pero más allá de la tecnología, el banco ha comprendido que el verdadero desafío está en la adopción de medios de pago digitales. Por ello, reforzó su Unidad de Educación e Inclusión Financiera, desplegando contenidos en múltiples plataformas y formatos. “Trabajamos en contacto directo con la gente, especialmente en las áreas rurales. Sabemos que muchas veces la desconfianza nace de no entender cómo funciona una aplicación o de no tener a quién preguntar. Por eso, estamos ahí”, destacó Jimenez.
Entre las herramientas más utilizadas está el asesoramiento personalizado a través de WhatsApp, donde los usuarios pueden acceder a tutoriales diseñados por el propio equipo del banco. Además, creó un canal de YouTube denominado “Programa de educación financiera Banco Unión”, donde se difunden contenidos actualizados sobre el uso de la banca digital y YASTA.
Paralelamente, el banco participa de forma activa en ferias de educación financiera organizadas por la ASFI en los nueve departamentos del país. En estos eventos, se promueve el uso de canales digitales, se imprime gratuitamente códigos QR para comerciantes y se brinda información directa sobre los beneficios del ecosistema digital del banco.
En cuanto a seguridad, Jimenez aseguró que las plataformas digitales de Banco Unión operan con estándares internacionales. “Contamos con autenticación multifactor, encriptación en las comunicaciones, límites de transacción y monitoreo constante. Además, promovemos una cultura de prevención mediante campañas contra fraudes como el phishing”, detalló.
A través de esta estrategia, Banco Unión contribuye activamente a cerrar la brecha digital y a consolidar un sistema financiero más se



