Hacer empresa implica una responsabilidad que va más allá de fabricar y comercializar medicamentos. Para Laboratorios Bagó de Bolivia, esa responsabilidad se traduce en contribuir al acceso a productos de calidad, fortalecer el ecosistema sanitario y consolidar una industria farmacéutica capaz de responder a las necesidades del país.
“Considero que nuestro principal aporte al país es contribuir de manera concreta a la salud y al bienestar de los bolivianos”, afirma María Reneé Centellas, gerente general de Laboratorios Bagó de Bolivia. La ejecutiva resume así una trayectoria de más de cinco décadas, durante las cuales la compañía desarrolló una presencia que, según explica, involucra no solo su operación productiva, sino también su relación con médicos, farmacias, colaboradores y otros actores vinculados al sistema de salud.
Actualmente, Laboratorios Bagó de Bolivia produce más de 200 productos y cuenta con una operación que le permite llegar a diferentes regiones del territorio nacional. Pero para Centellas, la dimensión del negocio no se mide únicamente por volumen o cobertura. El desafío está en que cada decisión empresarial genere un impacto positivo y sostenible.
Esa visión está sintetizada en el propósito de la compañía: “Trascender para el bienestar de las y los bolivianos”. La palabra adquiere así una dimensión empresarial: permanecer en el mercado no es suficiente; el objetivo es construir una huella que contribuya al desarrollo del país.
Bagó concentra sus esfuerzos en fortalecer su capacidad productiva, incorporar innovación y tecnología y desarrollar soluciones que respondan a las necesidades de salud de los bolivianos.
Para Centellas, sin embargo, innovar no significa únicamente incorporar tecnología. También supone revisar procesos, elevar estándares de calidad, mejorar la eficiencia y desarrollar las capacidades de los colaboradores.
“Entendemos que la innovación en la industria farmacéutica no se limita a incorporar nuevas tecnologías”, sostiene. La transformación, en ese sentido, también ocurre dentro de la organización: en los procesos, en la cultura empresarial y en la capacidad de anticiparse a los cambios.
La apuesta busca que el crecimiento de la compañía esté acompañado por una operación moderna y eficiente, pero también por una gestión capaz de generar valor para pacientes, médicos, farmacias y sus demás grupos de interés.
una menor huella
La sostenibilidad se incorpora a esta ecuación como un tercer componente. Para Bagó, la expansión empresarial debe avanzar de manera paralela con una gestión responsable de los recursos y de los impactos ambientales y sociales.
Uno de los resultados concretos se encuentra en la reducción de emisiones. Entre 2024 y 2025, la compañía disminuyó sus emisiones de 2.609,81 a 1.687,95 toneladas de CO2 equivalente, una reducción de aproximadamente 35%.
El trabajo también contempla iniciativas relacionadas con economía circular, gestión responsable de residuos, protección de la biodiversidad y conservación de especies amenazadas, entre ellas la Paraba Frente Roja. A ello se suman acciones vinculadas al bienestar de los colaboradores, la equidad y el desarrollo humano.
La estrategia está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), bajo una premisa que Centellas plantea como parte del futuro de la compañía: no existe verdadero desarrollo empresarial si el crecimiento no genera bienestar para las personas y para el entorno.
Una apuesta
de largo plazo
Para una compañía farmacéutica, la permanencia y la inversión adquieren una relevancia adicional, esa apuesta implica sostener capacidades productivas, talento, tecnología y estándares de calidad en un sector considerado estratégico para el bienestar de la población.
Por eso, el compromiso que Centellas plantea hacia adelante no se limita a mantener la presencia construida durante más de 50 años. El desafío es profundizarla.



