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Prajith Pavithran: “Avanzamos hacia un negocio sustentable”

La construcción de la planta de DXN en Santa Cruz se encuentra en una etapa inicial, pero la operación de la compañía en Bolivia ya está en marcha. Mientras avanza el proyecto industrial, la empresa ha concretado inversiones agrícolas, desarrolla acuerdos con productores y empresas locales, y comenzó a exportar productos bolivianos a otros mercados.
Con una inversión inicial de $us 25 millones, DXN proyecta consolidar en los próximos cinco a siete años una operación integrada de producción, distribución y abastecimiento local, con Bolivia como plataforma para atender mercados latinoamericanos. Prajith Pavithran, Executive Director y Group Chief Executive Officer, recibió a Negocios Press y habló sobre la estrategia de la compañía.

—Han pasado cinco meses desde la ceremonia de inicio del proyecto. ¿Cuál es el avance que registra la obra y cuáles son los próximos hitos?
Es un periodo muy corto para evaluar un desarrollo importante como una fábrica. Hasta el momento hemos completado el cerramiento provisional y realizado el movimiento de suelos. La mayor parte del avance llegará cuando entremos de lleno en la etapa de construcción, que es la siguiente fase del proyecto.
Esperamos comenzar la construcción este año. A partir de entonces se podrá observar un avance más visible y esperamos contar con una infraestructura consolidada hacia finales de 2027.

—¿Cuáles serán las líneas de producción y qué productos se fabricarán en esta planta?
Básicamente tendremos tres líneas de producción orientadas a bebidas alimentcias en polvo, jugos y suplementos. En esta primera fase estamos considerando alrededor de 58 tipos de productos; 34 de café, ocho jugos y 14 suplementos.
Globalmente, DXN cuenta con más de 700 tipos de productos que comercializa y ha diversificado significativamente su portafolio, que incluye alimentos y bebidas, suplementos dietarios, cuidado personal, cosméticos y productos para el hogar y el estilo de vida. La planta boliviana comenzará con bebidas alimenticias en polvo, jugos y suplementos, pero posteriormente vamos a ampliar la producción.

—¿Cuál será el rol estratégico de Bolivia dentro de la expansión regional de DXN en Latinoamérica?
Bolivia se ha convertido en un mercado muy significativo para DXN. Tenemos más de 1,3 millones de consumidores, con un crecimiento de aproximadamente 10,5% respecto al año anterior. A medida que nuestra base de consumidores crece, la localización de las operaciones se vuelve cada vez más importante.
Bolivia será parte de nuestra estrategia regional de manufactura y distribución. Tenemos una planta en Perú, dos en México y otra en desarrollo en Brasil. El objetivo principal es que cada planta atienda su mercado, pero esperamos que alrededor del 30% de las categorías producidas en Bolivia puedan exportarse a Panamá, Ecuador, Argentina y otros mercados latinoamericanos.
También buscamos desarrollar productos únicos elaborados en Bolivia que puedan ser comercializados tanto en el mercado nacional como internacional. Nuestro objetivo es hacer que Bolivia y Latinoamérica sean cada vez más autosustentables.

—¿Bolivia puede convertirse en un centro de exportación para Latinoamérica?
Sí, principalmente para Latinoamérica. El plan de manufactura estará concentrado en Santa Cruz, pero ya tenemos varias inversiones en el país. Hemos adquirido una plantación de café arábica de aproximadamente 55 hectáreas en Samaipata; alrededor de 11,5 hectáreas de plantación de uvas en Tarija; y 786 hectareas de tierras agrícolas en Los Troncos, Santa Cruz, para la producción de soya y sorgo.
Estas son inversiones iniciales que permitirán localizar entre 70% y 80% de nuestras operaciones. Habrá productos específicamente elaborados en Bolivia y queremos que parte de esa producción pueda ser exportada.

—¿Cuál ha sido la clave para que DXN decida invertir y crecer en Bolivia?
La producción industrial de DXN está directamente conectada con la fuerza de nuestros distribuidores y nuestra red de consumidores. Esa red crea una demanda sostenible en el mercado.
Nuestra red de consumidores ha registrado un crecimiento cercano al 10,5% respecto al año anterior. Esa base es fundamental para justificar la producción local y atender la demanda de manera más eficiente.
DXN es una compañía de manufactura global comprometida con sus consumidores leales. Controlamos la cadena desde el cultivo hasta la producción y la distribución. En Bolivia somos también importadores y exportadores, y ahora estamos escalando nuestra producción y nuestras inversiones agrícolas.
Globalmente contamos con alrededor de 14 plantas de manufactura y siete más en desarrollo. De las 14 actuales, 11 fueron establecidas en los últimos cinco años. Tenemos presencia comercial en más de 180 países, alrededor de 85 puntos de comercialización y 22 millones de consumidores. Bolivia representa un mercado especialmente importante por la proporción de consumidores respecto a su población.

—Me impresionó la cantidad de personas que asistió a la colocación de la piedra fundamental. ¿Cómo integran esa fuerza de venta y a los consumidores dentro de la cadena de valor?
DXN desarrolla productos de bienestar mediante un modelo basado en consumidores leales, el compromiso y la expansión de la comunidad. Los consumidores también son distribuidores: conocen los productos a través de otras personas y posteriormente los comparten con amigos y familiares.
Lo interesante es que este crecimiento ha sido orgánico. Los consumidores de Bolivia llegaron, en parte, desde Perú; los de Perú, desde Estados Unidos, México y Colombia. Desde Bolivia y Perú la expansión continúa hacia Brasil, Chile y otros mercados. Actualmente Latinoamérica tiene entre seis y siete millones de consumidores y la expansión continúa de manera orgánica.

—¿Qué impacto tendrá la planta en empleo, desarrollo productivo y transferencia de conocimiento?
Buscamos asociarnos localmente porque el impacto de esta inversión va mucho más allá de un complejo industrial. El proyecto generará más de 208 empleos directos y más de 100 oportunidades indirectas alrededor de la cadena productiva y los proveedores.
Queremos que profesionales bolivianos y socios técnicos tengan la oportunidad de trabajar bajo estándares internacionales de calidad, seguridad y disciplina operacional.
Además, estamos invirtiendo en agricultura. Es una estrategia de largo plazo para apoyar la producción y generar mayor valor dentro de Bolivia. También existe una participación importante de mujeres y de emprendedores dentro de nuestra red independiente de distribuidores.

—¿Qué ventajas competitivas tendrá Bolivia como país productor y exportador?
Bolivia es parte del Mercosur y también tiene vínculos con la Comunidad Andina. Los productos fabricados aquí mantendrán los mismos estándares de calidad aplicados en nuestras plantas globales.
Estamos trabajando, además, en productos únicos y típicos de Bolivia, incluyendo alternativas basadas en soya. Y algo muy importante es que no estamos esperando a que la fábrica esté terminada.
Ya estamos trabajando con socios locales. Hemos iniciado negociaciones con compañías bolivianas para producir bajo esquema de maquila y abastecer nuestra red de distribución. También hemos comenzado a exportar productos bolivianos. Por ejemplo, ya enviamos miel a Perú y próximamente esperamos hacerlo hacia Argentina, Brasil y otros mercados.
Eso significa que el ecosistema ya está funcionando; estamos produciendo con empresas locales, trabajando con productores y exportando antes incluso de que la nueva planta entre en operación.

—¿Las políticas del Gobierno están acompañando este proceso de inversión?
En esta iniciativa el Gobierno siempre nos ha apoyado. Durante la presentación de la piedra fundamental estuvieron presentes autoridades nacionales y municipales, quienes manifestaron su respaldo a estos proyectos y al desarrollo productivo.
Hasta ahora no hemos encontrado trabas por parte de las autoridades para desarrollar nuestros proyectos. Ha sido un proceso colaborativo y entendemos que existe interés en acompañar estas inversiones.

—En lo personal, ¿qué principio ha marcado su trayectoria y qué legado le gustaría dejar a través de este proyecto?
Estamos aquí con una inversión de $us 25 millones en una primera etapa. La segunda etapa será mayor. Estamos aquí para asegurar el futuro de la siguiente generación.
Hay cosas que están bajo nuestro control y otras que no. Lo que está bajo nuestro control debemos maximizarlo porque eso hará que el negocio sea sustentable, resiliente y preparado para el futuro.
Lo que estamos haciendo hoy permitirá que, en cinco o siete años, la siguiente generación pueda ver y disfrutar los frutos de este trabajo. A pesar de las crisis globales, queremos construir resiliencia durante el crecimiento. Ese es el legado que buscamos: dejar una operación sustentable para las próximas generaciones.

PERFIL

Prajith Pavithran es Executive Director and Group Chief Executive Officer de DXN, compañía en la que ha desarrollado una trayectoria de más de dos décadas. Inició su carrera en ventas en India en 2001 y posteriormente asumió responsabilidades comerciales y gerenciales en distintos mercados del sur de Asia, Latinoamérica, Estados Unidos y México. Es graduado en India y cuenta con una maestría en administración de negocios, con especialización en marketing.
Su experiencia al frente de países, regiones y operaciones globales le permitió conocer de cerca diferentes mercados, culturas y consumidores.

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