La Paz, un departamento con una vasta riqueza histórica y cultural, enfrenta hoy en día una serie de desafíos y oportunidades en su camino hacia un desarrollo económico sostenible y diversificado. Según Dunn, las industrias tradicionales y emergentes en La Paz tienen un enorme potencial, pero requieren modernización y apoyo para alcanzar su máximo desarrollo.
La minería ha sido una industria clave en La Paz desde la época colonial, con la extracción de estaño, oro, zinc, plomo y plata. Últimamente, el oro ha tomado un papel preponderante, representando más del 80% de las exportaciones del departamento en 2022. Sin embargo, Dunn señaló que la industria minera enfrenta grandes desafíos, especialmente en cuanto a control de daños ambientales. “Se necesita modernizar la tecnología de extracción y los procesos de procesamiento, así como resolver los problemas ambientales y sociales que la minería, especialmente la del oro, están causando”, afirmó.
La agricultura en La Paz incluye cultivos de papa, maíz, quinua y con un notable reconocimiento internacional el café de los Yungas. Dunn subrayó el interés creciente por los productos orgánicos y de comercio justo, lo que representa una oportunidad para el desarrollo de esta industria. “El café de los Yungas, por ejemplo, tiene un potencial enorme que debe ser aprovechado”, comentó.
“El turismo es otra industria con un gran potencial en La Paz, destacada por su rica cultura, historia y paisajes naturales. Desde el Lago Titicaca hasta los Yungas y Tiahuanaco, la geografía diversa de La Paz atrae a turistas nacionales e internacionales”, sostuvo a tiempo de señalar que existe la necesidad de impulsar esta industria mediante la mejora de rutas turísticas, infraestructura hotelera y otros servicios relacionados.
La industria tecnológica es uno de los sectores emergentes con mayor potencial en La Paz. Con la presencia de incubadoras, aceleradoras y programas de capacitación, las startups y empresas enfocadas en soluciones digitales, tecnología financiera y desarrollo de software están en crecimiento. “La Paz puede convertirse en un hub tecnológico si se intensifican los esfuerzos en este sector”, sugirió Dunn.
Además, las energías renovables, como la solar y eólica, presentan oportunidades significativas en el altiplano paceño. Dunn destacó que el clima frío y ventoso del altiplano es ideal para la tecnología moderna, como blockchain e inteligencia artificial, que requieren bajas temperaturas. “Promover el altiplano para atraer inversión extranjera directa en sectores de alta tecnología podría ser una estrategia efectiva”, añadió.
Sin embargo, uno de los principales obstáculos que enfrenta este departamento es la deficiente infraestructura vial, especialmente en las áreas rurales. Dunn advirtió la necesidad de mejorar la infraestructura para facilitar el desarrollo económico y social de la región.
Por su lado, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias de La Paz (CANDIPAZ), Gonzalo Morales, dijo que, considerando las ventas, las principales industrias de La Paz son Cervecería Boliviana Nacional, Embol, Soboce, Hansa e Inti, cuyas ventas superaron los Bs 690 millones en 2022 son las principales industrias que impulsan la economía del departamento paceño.
“En el periodo del Covid – 19 la actividad económica de las industrias en La Paz descendió y recién desde 2022 comenzaron a experimentar recuperación; aunque la escasez de divisas y energía desde 2023 ralentiza las actividades”, señaló Morales.
No obstante, coincide con Dunn y destaca que la industria en La Paz tiene oportunidades en los sectores de alimentos, bebidas, farmacéutica, metalmecánica, prendas de vestir y cueros.
Explicó que la CADINPAZ impulsa en su Estrategia de Desarrollo Sostenible Departamental hacia el 2030 las cuatro marchas hacia los cuatro puntos cardinales del departamento. En este sentido, por ejemplo el potencial industrial del norte de La Paz tiene componentes de agroindustria, ganadería, piscícola. Adicionalmente, se tiene potencial turístico, construcción, gastronómico, hotelero, etc. Esta orientación geoestratégica de la Marcha al Norte tiene alto potencial por la salida al Atlántico por el tratado de Petropolis de 1903.
En la Marcha al Occidente de La Paz existe un potencial económico industrial con el desarrollo de cadenas de valor vinculadas a la agricultura de los supergranos y productos andinos, ganadería andina, piscícola, hotelería, turismo, gastronomía. La visión es incorporarse a las cadenas globales de valor del Océano Pacífico y del Asia, remarcó Morales.
En ese sentido, la CADINPAZ estimó una inversión necesaria superior a los 10 mil millones de dólares para tener tasas de crecimiento superior al 7% anual en el sector industrial.
El potencial paceño
El presidente de CANDIPAZ destacó el potencial de este departamento, subrayando que La Paz, como sede de gobierno, tiene en la administración pública su principal actividad económica, contribuyendo con aproximadamente el 24,93% del PIB del país.
Las condiciones climáticas y su geografía ofrecen ventajas productivas para la instalación de cierto tipo de industrias y para el desarrollo de cierto tipo de productos. Existe diversidad geográfica: altiplano, valles, yungas y tierras bajas que posibilita el desarrollo de una “amplia y diversa” gama de industrias.
La Paz es el centro del país. A ello suma que tiene la mayor cantidad de pobladores y con la mayor capacidad adquisitiva de Bolivia.
Es la ciudad donde están las principales empresas extranjeras y entidades diplomáticas, este factor facilita los flujos de comunicación para el trabajo conjunto y las exportaciones.
La Paz es y seguirá siendo atractiva para las inversiones, mientras siga modernizando su infraestructura: servicios básicos, el transporte más moderno, Puma Katary y Miteleférico.
No se puede hablar de La Paz sin referirse a la ciudad de El Alto, dado que es muy posible que el futuro de la inversión privada nacional y extranjera se concentre en esa urbe. El Alto puede ser el lugar ideal porque está cerca del pacífico y tiene mano de obra barata, es un “frizer” natural” para actividades industriales. Sin embargo, se necesita infraestructura necesaria.
La Paz tiene una ubicación geoestratégica para realizar negocios con el norte chileno, sur peruano (puerta hacia el pacífico donde están los negocios en el presente) y occidente boliviano (influencia sobre el mercado de oruro, potosí, cochabamba en forma directa).
Asimismo tiene uno de las poblaciones con el mayor nivel de educación tanto primaria, secundaria y de grado en Bolivia. Esto es, tiene la oferta de capital humano con mayor preparación en el país.



