El desempeño de la banca en el sistema financiero durante la gestión 2024 se destacó por su solidez patrimonial, sostenibilidad y capacidad de adaptación en tiempos de crisis. Al cierre de la gestión pasada, el sistema bancario registró un crecimiento en su cartera de créditos y depósitos, consolidando su importancia como motor del desarrollo económico, según reportó la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban).
En ese sentido, Nelson Villalobos, Secretario Ejecutivo de Asoban, resaltó la importancia del sector bancario como pilar fundamental de la economía boliviana. “La banca ha demostrado ser un actor esencial para el desarrollo económico del país, no solo por su capacidad de financiamiento, sino también por la innovación en servicios digitales que facilitan el acceso de la población a productos financieros de calidad”, señaló.
Evolución de depósitos y cartera
Villalobos destacó que en 2024, los depósitos del público crecieron un 5,7%, alcanzando los $us 31.336 millones, mientras que la cartera de créditos aumentó un 4,6%, llegando a $us 29.204 millones. “Este crecimiento refleja la confianza de los ahorristas y la capacidad de la banca para canalizar recursos hacia la economía real”, dijo.
Crecimiento de utilidades
Por otro lado, las utilidades del sector bancario en 2024 alcanzaron a $us 379 millones, con un crecimiento de 28,6% en el último año. En los últimos tres años, las utilidades han seguido una trayectoria positiva, reflejando tanto el crecimiento de la cartera de créditos como el fortalecimiento patrimonial que permite la expansión de la cartera y la generación de resultados. Esta tendencia confirma que la banca ha logrado adaptarse a las condiciones del mercado, generando rentabilidad y solidez financiera, indicó Villalobos.
Demanda de dólares
En respuesta a la demanda de devolución de dólares por parte de los depositantes, Villalobos explicó que los bancos han actuado de manera eficiente y responsable. “La devolución de ahorros en moneda extranjera se ha gestionado de manera efectiva, privilegiando la atención a los clientes y manteniendo la estabilidad del sistema”, señaló.
Del saldo total de depósitos en 2024, solo el 8,2% correspondía a moneda extranjera (ME), mostrando una disminución significativa respecto a años anteriores. El saldo en ME pasó de $us 4.132 millones en 2022 a $us 2.560 millones en 2024.
Evolución de la mora
La cartera en mora alcanzó los $us 921 millones, registrando un aumento de $us 121 millones en comparación con 2023. El índice de morosidad pasó del 2,9% al 3,2%, reflejando el desafío que enfrentan algunos prestatarios. No obstante, las previsiones para cobertura de mora ascendieron a $us 1.521 millones, lo que garantiza una cobertura de 1,6 veces la cartera en mora.
Villalobos explicó que este nivel de cobertura permite a los bancos enfrentar posibles pérdidas sin afectar su estabilidad financiera. “La solidez patrimonial y las previsiones adecuadas son clave para mantener la confianza del público y la estabilidad del sistema”, afirmó.
El QR lideró las transacciones
Uno de los avances más importantes en 2024 fue la consolidación del código QR como método preferido para transacciones. Se registraron 385 millones de transacciones por un valor de $us 22.547 millones, representando el 86% de las OETF interbancarias.
“El uso del QR no solo facilita las transacciones, sino que también promueve la inclusión financiera, permitiendo que más personas accedan a servicios bancarios desde sus dispositivos móviles”, recalcó Villalobos.
En diciembre de 2024, el 46,1% de las transacciones con QR correspondieron a montos inferiores a Bs 50, un aumento de 10 puntos porcentuales respecto al año anterior. Este dato refleja el creciente uso de esta tecnología para transacciones de bajo valor, beneficiando a comercios y consumidores.
Asimismo, en el rango de transacciones menores a Bs 500, la participación del QR Simple creció del 84% en diciembre de 2023 al 86% en diciembre de 2024, consolidándose como una importante herramienta para la inclusión financiera.
De cara a este año 2025, la banca boliviana se enfoca en continuar con la digitalización de sus servicios, fortalecer su solidez patrimonial y expandir el acceso al crédito. Villalobos concluyó que “la banca boliviana seguirá siendo un pilar para el desarrollo económico del país, con un enfoque en la inclusión financiera, la innovación tecnológica y la sostenibilidad”.



